

"Quienquiera que conozca el nombre, conoce las cosas" Platón.
En la antigua Grecia, los padres usaban poner el nombre al recién nacido, entre el quinto y el décimo día de vida. Al primogénito se le daba, en general, el nombre del abuelo paterno.
Pero en Roma se usaba la "Tria nomina", cada ciudadano tenía tres nombres.
+ "Il Praenomen" : Impuesto en el noveno día de vida, "dies nominalis", y usado principalmente en el ámbito familiar.
+ "Il Nomen" : Indicaba la "Gens" de pertenencia del recién nacido. La Gens, era el conjunto de personas que descienden de un mismo origen.
+ "Il Cognome": Indicaba la familia, esto es una rama de la Gens primitiva. Era el más usado, especialmente por el pueblo y podía ser heredado y también diferente entre hermanos.
Caído el Imperio Romano, se pierde el uso de los apellidos, costumbre que regresa alrededor del siglo IX, principalmente por la nobleza. La gente común usaba solamente el nombre, el sobrenombre o indicaba su localidad de origen.
El apellido empieza a difundirse y a ser usado por las clases menores solo entre el siglo XIII y XV. En el Concilio de Trento, año 1.564, se establece la obligación de tener archivos parroquiales, con el objetivo de llevar un registro de los bautismos, matrimonios y muertes de cada parroquia, es desde entonces que empieza a trasmitirse el apellido de padre a hijo.
Referencias Bibliográficas:
1.- Origine storica delle località e antichi cognomi. Francesco Grillo, IV Edizione. Colegio Calasanzio.
2.- Le Famiglie Nobile Genovesi. Angelo M.G. Scorza. Fratelli Frilli Editori.
3.- Genealogia della Famiglia Bertotti. Luca Bertotti.
4.- Dizionario dei Cognomi. Selene. Orsa Maggiore Editrice.